Las autoridades camboyanas arrestaron a Chen Zhi, presidente de Prince Group, y lo extraditaron a China tras las acusaciones de que su conglomerado gestionaba centros de estafa transnacionales. El caso provocó la congelación de activos, la liquidación de Prince Bank y una intensificación de la cooperación regional para desmantelar las redes de estafas tipo "pig‑butchering".

La policía camboyana detuvo a Chen Zhi, identificado por los fiscales como el presidente de Prince Group, y lo entregó a las autoridades chinas como parte de una investigación transnacional sobre centros de estafa en línea a gran escala. Fiscales chinos y estadounidenses alegan que el conglomerado orquestó esquemas de fraude romántico y de inversión que utilizaron criptomonedas, suplantación de identidad y trabajo forzado para defraudar a víctimas a través de fronteras y blanquear los beneficios. El arresto provocó medidas financieras de emergencia en Camboya, incluidas congelaciones de activos y la liquidación de Prince Bank, y llevó a las autoridades del sudeste asiático a coordinar el intercambio de inteligencia, arrestos y esfuerzos de recuperación de activos. Observadores dicen que el caso subraya cómo las redes criminales explotan la supervisión débil, las monedas digitales y la movilidad transfronteriza para escalar operaciones y evadir la detección. Los gobiernos regionales han anunciado una cooperación reforzada y la persecución de facilitadores como procesadores de pagos, redes de reclutamiento y frentes corporativos fraudulentos. Se espera que las investigaciones produzcan más extradiciones, imputaciones y acciones de cumplimiento posteriores por parte de múltiples jurisdicciones mientras las autoridades buscan desmantelar la infraestructura criminal subyacente.