Los tribunales chinos llevaron a cabo ejecuciones de líderes adicionales de grandes organizaciones de estafa y juego que operaban desde la región Kokang de Myanmar. Según las autoridades, los grupos dirigían fraudes telefónicos y en línea a escala industrial, redes de secuestro, extorsión y tráfico de drogas que estafaron a las víctimas por miles de millones de yuanes, como parte de una represión más amplia contra operaciones transnacionales de "parques de estafa".

Los tribunales chinos han ejecutado a capos adicionales vinculados a redes organizadas de estafa y apuestas que operaban desde la región de Kokang en Myanmar, según dijeron los medios estatales y los fiscales. Los acusados fueron condenados en una amplia ofensiva de Pekín contra redes transnacionales de "scam park" que, según los fiscales, utilizaban centros de llamadas, plataformas de inversión falsas y sitios de apuestas en línea para defraudar a las víctimas, así como métodos violentos, incluidos secuestros y extorsión para imponer cobros. Las autoridades describieron las operaciones como industriales en escala, responsables de una facturación de miles de millones de yuanes e interconectadas con canales de narcotráfico y blanqueo de capitales que abarcan múltiples jurisdicciones. Las ejecuciones recientes siguen a sentencias capitales anteriores y a procesamientos masivos de miembros de las redes, subrayando la intensificación por parte de Pekín de su postura de aplicación transfronteriza. Los funcionarios chinos enmarcaron las medidas como necesarias para desmantelar ecosistemas ilegales extensos que explotaban plataformas de telecomunicaciones e internet para reclutar víctimas y blanquear ganancias. Observadores internacionales y grupos por los derechos han señalado la complejidad transnacional de los casos y han instado a establecer mecanismos de cooperación para abordar el intercambio de pruebas y la repatriación de sospechosos en futuros enjuiciamientos.