Aimee Bock fue sentenciada a 500 meses por su presunta participación en un esquema de 250 millones de dólares ligado al patrocinio de Feeding Our Future de beneficios federales de nutrición infantil durante la pandemia. El Departamento de Justicia señaló que fondos públicos destinados a alimentar a los menores fueron desviados mediante la operación.

Aimee Bock recibió una condena de 500 meses por su supuesto rol de liderazgo en un vasto esquema fraudulento de 250 millones de dólares conectado con Feeding Our Future y con beneficios federales de nutrición infantil. Según el Departamento de Justicia de EE. UU., la conducta aprovechó flujos de financiamiento de la era de la pandemia creados para garantizar que los niños tuvieran acceso a comidas, pero en su lugar desvió dinero público de su finalidad original. El caso se centra en alegaciones de que organizaciones vinculadas al patrocinio del programa habrían sido utilizadas para posibilitar una recolección falsa o improcedente de fondos de beneficios, con los fondos obtenidos asociados a representaciones fraudulentas sobre la elegibilidad y/o los servicios. Para el DOJ, el esquema fue un intento deliberado de sustraer recursos de los contribuyentes destinados a alimentar a los niños, y subraya cómo el fraude a gran escala en prestaciones puede causar un daño directo a poblaciones vulnerables, además de inflar las pérdidas del gobierno. Para el público interesado en la aplicación de la ley, el resultado muestra que las investigaciones federales continúan persiguiendo fraudes que surgieron durante el COVID-19 y se prolongaron durante años. También refleja la disposición de los fiscales a solicitar condenas muy extensas para organizadores de fraudes basados en beneficios, especialmente cuando están involucrados fondos federales de nutrición y las víctimas alcanzan al público en general.