Un empresario de 68 años de Bengaluru denunció haber sido presionado durante varios días por personas que llamaban haciéndose pasar por funcionarios del TRAI y del CBI y fue obligado a transferir Rs 37 lakh. La policía ha registrado un caso y está tratando de congelar las cuentas beneficiarias mientras investiga a un sindicato organizado que utiliza tácticas de «arresto virtual» de larga duración.

La policía en Bengaluru está investigando un sofisticado esquema de ingeniería social de "detención digital" después de que un empresario de 68 años dijera que fue coaccionado para enviar Rs 37 lakh mediante RTGS y otras transferencias. Según la denuncia, los llamantes se hicieron pasar por funcionarios de agencias de telecomunicaciones y de ejecución, emitieron amenazas de detención digital inmediata e instruyeron a la víctima a mover fondos a cuentas controladas por los estafadores. Los investigadores han abierto un caso formal y están intentando rastrear y congelar las cuentas beneficiarias para recuperar los fondos. Las autoridades dicen que el patrón coincide con un sindicato organizado que aprovecha campañas de presión que duran meses y que puede explotar a empleados bancarios o redes de mulas para blanquear los ingresos. El incidente subraya cómo la suplantación de identidad y el espectro de la acción legal pueden utilizarse como arma para crear urgencia y miedo. La policía ha instado a las posibles víctimas a verificar las comunicaciones oficiales a través de canales independientes y a denunciar las llamadas sospechosas con prontitud mientras trabajan con los bancos para mapear las cadenas de transacciones e identificar la red detrás de la extorsión.