Una pareja de Bremerton, Washington, se declaró culpable de fraude bancario y de robo de identidad agravado. Según la fiscalía, obtuvieron el correo de las víctimas y utilizaron documentos e información personal para hacerse con el control de cuentas y retirar fondos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que una pareja de Bremerton, Washington, se declaró culpable de fraude bancario y de robo de identidad agravado. De acuerdo con los fiscales, el plan comenzó con el robo del correo de las víctimas y el uso de información de identificación personal y documentos para activar un fraude de cuentas. El DOJ sostiene que con esos materiales activaron tarjetas de crédito, abrieron líneas de crédito y obtuvieron acceso a sistemas de banca en línea. Una vez que las cuentas quedaron bajo su control, los fiscales señalan que drenaron el dinero de las víctimas, acumularon deudas de tarjetas de crédito y realizaron otras conductas indebidas. Además, el DOJ indica que los acusados realizaron llamadas a los bancos haciéndose pasar por los titulares de las cuentas para intentar influir en procesos bancarios y acceder a recursos vinculados a las cuentas comprometidas. El caso refleja un modelo de ataque basado en correo e identidad: comprometer documentos físicos para generar o validar accesos digitales. La combinación de robo postal y manipulación de la banca en línea puede permitir que los estafadores pasen con rapidez de la configuración de cuentas al aprovechamiento económico de los fondos. Al declararse culpables, los acusados aceptaron la responsabilidad por delitos que el DOJ describe como una combinación de robo de identidad y fraude bancario. La fiscalía subraya que el robo de identidad agravado puede aplicarse cuando la información personal se usa para cometer delitos financieros subyacentes, y muestra un fortalecimiento de la aplicación de la ley contra la toma de cuentas habilitada por PII robada.