Europol coordinó una ofensiva multinacional que derivó en más de 330 detenciones y registros en 70 países contra redes organizadas acusadas de defraudar contrataciones públicas y exportar residuos peligrosos de forma ilegal. Los investigadores describen falsificación masiva de documentos y fraudes financieros utilizados para ocultar envíos ilícitos y lucrarse con contratos de gestión de residuos fraudulentos.

Agentes de distintas fuerzas de seguridad, coordinados por Europol, llevaron a cabo una operación multinacional compleja contra grupos criminales transnacionales que supuestamente obtenían beneficios mediante contrataciones públicas fraudulentas y la exportación ilegal de residuos peligrosos. Las redadas coordinadas en decenas de jurisdicciones culminaron en más de 330 detenciones, la incautación de documentación y pruebas, y la interrupción de la logística criminal utilizada para trasladar materiales contaminados fuera del control regulatorio. Los investigadores documentaron una práctica sistemática de falsificación de documentos, declaraciones de residuos manipuladas y esquemas de fraude financiero que ocultaban costes y desviaban pagos de contratos hacia sociedades pantalla e intermediarios. Además de la dimensión económica del delito, las autoridades advirtieron sobre los riesgos ambientales y para la salud pública derivados de la gestión inadecuada de residuos peligrosos, que puede provocar contaminación y generar costes de remediación a largo plazo para las comunidades afectadas. La operación subraya el avance de la cooperación transfronteriza para perseguir a organizaciones que combinan técnicas de delitos de cuello blanco con infracciones ambientales, y reforza la necesidad de endurecer las garantías en la contratación pública y mejorar el intercambio internacional de información para prevenir esquemas similares.