Las autoridades de Tailandia anunciaron incautaciones por más de 300 millones de dólares estadounidenses y emitieron decenas de órdenes de arresto tras redadas coordinadas contra redes transnacionales de centros de llamadas y fraudes de inversión en criptomonedas. Los funcionarios enmarcaron las acciones como una escalada clave para desmantelar la infraestructura financiera que respalda operaciones de estafa en el extranjero y el blanqueo de capitales.

En una importante escalada de la aplicación de la ley, las autoridades tailandesas llevaron a cabo operaciones coordinadas que condujeron a la incautación de activos que, según se informa, superan los US$300 millones y a la emisión de docenas de órdenes de arresto vinculadas a redes transnacionales de centros de llamadas y fraudes de inversión en criptomonedas. Los funcionarios dijeron que las redadas tuvieron como objetivo la columna vertebral operativa y financiera de las operaciones de estafa offshore: centros de llamadas que empleaban a operadores para engañar mediante ingeniería social a víctimas en todo el mundo y conductos financieros que convertían las ganancias ilícitas en cripto y moneda fiduciaria. Las autoridades describieron las medidas como clave para desarticular los canales de lavado de dinero y los frentes corporativos que posibilitaban estos esquemas, con investigaciones centradas en facilitadores nacionales, procesadores de pagos y vínculos inmobiliarios y bancarios que ayudaron a blanquear los fondos. Los comunicados destacaron la cooperación transfronteriza y el uso de congelaciones de activos para privar a los grupos criminales de los medios para continuar operando. Si bien las autoridades enaltecieron la magnitud de las incautaciones y las órdenes, también enfatizaron los esfuerzos en curso para rastrear a socios internacionales y repatriar fondos a las víctimas cuando sea posible.