Dos hombres de Brooklyn, Yveler Marcellus y Felix Marcial, fueron sentenciados tras ser condenados en un esquema transnacional de telemercadeo que tenía como principales víctimas a personas mayores. Los fiscales dijeron que la operación blanqueó y canalizó más de 12 millones de dólares en ganancias ilícitas junto con co-conspiradores en el extranjero.

Los tribunales federales sentenciaron a Yveler Marcellus y a Felix Marcial tras sus condenas por un esquema conspirativo de telemercadeo y fraude a ancianos que, según los fiscales, estafó principalmente a víctimas de edad avanzada y blanqueó más de 12 millones de dólares en ganancias. El esquema utilizó solicitudes por teléfono y tácticas de ingeniería social para inducir a las víctimas a transferir fondos, a menudo a través de intermediarios o instrumentos prepagos, con coordinación de colaboradores en el extranjero que ayudaban a convertir y mover los fondos robados. La evidencia presentada en el juicio detalló operaciones tipo centro de llamadas y métodos para ocultar las huellas del dinero, incluyendo el estratificado a través de canales nacionales e internacionales. Las sentencias reflejaron el impacto en víctimas vulnerables y la naturaleza transfronteriza de la empresa. Los fiscales federales enfatizaron que el caso ilustra los esfuerzos continuos para atacar anillos de fraude transnacional que se aprovechan de personas mayores y desmantelar sus redes financieras. Las resoluciones incluyeron penas de prisión y órdenes de decomiso destinadas a retirar las ganancias de los conspiradores y ofrecer una medida de responsabilidad por el fraude coordinado y a gran escala mediante telemercadeo.