Cuatro residentes de Nueva York fueron sentenciados a penas de prisión que oscilaron entre 57 y 79 meses después de usar identidades robadas, pasaportes falsos y documentos bancarios falsificados para retirar fondos. Los acusados perdieron efectivo, cheques y tarjetas falsificadas tras una investigación llevada a cabo por varias agencias federales.

Un tribunal federal anunció sentencias el 23 de diciembre de 2025 para cuatro acusados de Nueva York condenados en un esquema que se basó en el robo de correspondencia, identificaciones falsificadas y documentos bancarios falsos para defraudar a instituciones financieras. Los conspiradores utilizaron identidades robadas y pasaportes falsificados para abrir cuentas y producir cheques y tarjetas falsos, lo que permitió retiros y transferencias que ocasionaron pérdidas considerables por fraude. Las sentencias oscilaron entre 57 y 79 meses de prisión, y la corte ordenó el decomiso del efectivo incautado, los cheques negociados y las tarjetas de pago falsificadas. La investigación implicó la coordinación entre el Servicio de Inspección Postal de EE. UU., el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y el FBI, que rastrearon la dependencia de la operación en el robo de correspondencia y la falsificación de documentos para ejecutar el esquema. Los fiscales destacaron el caso como un ejemplo de cómo el robo de identidad físico y el fraude documental siguen siendo centrales en operaciones complejas de fraude bancario, y exhortaron a las instituciones financieras y al público a proteger el correo y a verificar cuidadosamente los documentos de identidad para prevenir delitos similares.