Las autoridades surcoreanas repatriaron a decenas de nacionales desde Camboya y detuvieron al menos a 55 personas acusadas de operar redes de fraude de inversión en línea y de telecomunicaciones en el extranjero que desviaron decenas de millones de wones de cientos de víctimas. La operación forma parte de una ofensiva regional coordinada destinada a desmantelar campamentos de estafadores y responsabilizar a los actores transnacionales.

Corea del Sur llevó a cabo una importante operación de repatriación y de aplicación, repatriando a decenas de presuntos autores desde Camboya y arrestando al menos a 55 individuos acusados de haber dirigido estafas de inversión en línea en el extranjero y esquemas de fraude basados en telecomunicaciones. Las autoridades dicen que las redes defraudaron a cientos de víctimas, extrayendo decenas de millones de wones surcoreanos a través de plataformas de inversión fraudulentas, operaciones de trading falsas y técnicas de ingeniería social por teléfono. Los sospechosos detenidos enfrentan cargos vinculados a centros de fraude en el extranjero —a menudo descritos como complejos de estafa— donde equipos coordinados utilizan métodos guionizados, atención al cliente falsa y canales de pago ilícitos para convertir los fondos sustraídos. La acción de Seúl formó parte de un impulso más amplio, coordinado a nivel regional junto a países socios, para desmantelar enclaves tolerantes al abuso y repatriar a nacionales implicados en fraude transnacional. Las autoridades destacaron medidas posteriores que incluyen enjuiciamiento, rastreo de activos y colaboración con investigadores extranjeros para apuntar a las vías de lavado de dinero y a las infraestructuras de telecomunicaciones que posibilitan estas operaciones.