Un informe de Reuters, basado en documentos internos de Meta, encontró que una parte sustancial de los anuncios en la plataforma estaba asociada con estafas o bienes prohibidos, y que la publicidad de estafas contribuía de manera material a los ingresos. La divulgación renovó el escrutinio regulatorio y de la industria sobre cómo las principales plataformas sociales habilitan las estafas de inversión y de romance y otros vectores de fraude.

Informes basados en documentos internos revelaron que una parte no trivial del contenido publicitario en las plataformas de Meta estaba vinculada a esquemas fraudulentos, ofertas de inversión engañosas y bienes prohibidos, y que esos anuncios generaron ingresos significativos. Los documentos mostraron estimaciones de la empresa y debates internos sobre la magnitud de los anuncios relacionados con estafas, la dificultad de la detección automatizada y las vías de monetización que permitían a los anunciantes maliciosos obtener beneficios. Las revelaciones provocaron llamados de reguladores y defensores de los consumidores para una revisión más estricta de los anuncios, una mayor transparencia sobre la identidad de los anunciantes y procesos de eliminación más rápidos. Los actores de la industria destacaron los desafíos para equilibrar la entrega rápida de anuncios con la prevención del fraude, señalando que los actores malintencionados explotan los sistemas de anuncios, las redes de afiliados y las páginas de destino en capas para ocultar el fraude. La cobertura ha impulsado esfuerzos renovados, tanto internos como externos, para reforzar los controles de anuncios, mejorar el intercambio entre plataformas de inteligencia sobre amenazas y considerar intervenciones políticas para reducir los daños facilitados por la plataforma.