Nader Pourhassan, director ejecutivo de una empresa biotecnológica, fue sentenciado a 30 meses de prisión por un esquema de fraude de valores que engañó a los inversores sobre los avances en el desarrollo de medicamentos y le permitió vender acciones a precios inflados. Se le ordenó pagar más de 5,3 millones de dólares en restitución y perder más de 4,4 millones de dólares, con el caso investigado por el FBI y los investigadores criminales de la FDA.

Los fiscales federales anunciaron que Nader Pourhassan recibió una sentencia de 30 meses de prisión por orquestar un esquema de fraude de valores vinculado a declaraciones engañosas sobre el desarrollo farmacéutico de su empresa. Según el Departamento de Justicia, Pourhassan difundió información falsa y engañosa para inflar los precios de las acciones mientras, en privado, liquidaba sus participaciones a esas valoraciones artificialmente elevadas, explotando las inquietudes sobre la salud pública para generar interés de los inversores y momentum en el mercado. La sentencia va acompañada de órdenes de pagar más de 5,3 millones de dólares en restitución a los inversores perjudicados y de confiscar más de 4,4 millones de dólares en ganancias ilícitas. Investigadores del FBI y de la división criminal de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) participaron en la investigación, que se centró en tergiversaciones materiales respecto a resultados clínicos, interacciones con reguladores y cronogramas de desarrollo. Los fiscales caracterizaron la conducta como un socavamiento de la integridad del mercado y de la confianza de los inversores en el sector biotecnológico, señalando la justificación más amplia de protección al inversor para la imposición de la pena y las sanciones financieras. El caso pone de relieve las prioridades de aplicación en la intersección entre las comunicaciones sobre salud pública y el fraude de valores, y las autoridades indicaron que continúan los esfuerzos para identificar co-conspiradores o conductas indebidas relacionadas.