Las autoridades estadounidenses han imputado a Chen Zhi por cargos que incluyen fraude electrónico y lavado de dinero vinculados a complejos fraudulentos que supuestamente traficaban con trabajadores para llevar a cabo estafas románticas y de inversión. Congelamientos de activos en múltiples jurisdicciones ya han apuntado a empresas y fondos vinculados al Grupo Prince mientras la aplicación multinacional intensifica las acciones forenses y legales.

Según las acusaciones formales y reportajes de investigación, Chen Zhi y entidades asociadas con su Prince Group están acusados de operar complejos de estafa transnacionales que empleaban a trabajadores traficados o coaccionados para perpetrar fraudes románticos, de inversión y relacionados con criptomonedas contra víctimas en todo el mundo. Los fiscales estadounidenses lo imputaron por una serie de cargos, incluidos fraude electrónico, lavado de dinero y conspiración para cometer fraude, afirmando que la operación utilizó elaboradas engaños en línea, mezcladores de criptomonedas y estructuras corporativas transfronterizas para ocultar y mover los ingresos ilícitos. Antes de la extradición, investigadores en Estados Unidos, Reino Unido y otros países ejecutaron congelamientos de activos coordinados y órdenes de restricción sobre cuentas bancarias, tenencias de criptomonedas y activos corporativos vinculados a afiliadas de Prince Group. El caso ha movilizado equipos de investigación multinacionales para informática forense, rastreo de blockchain e identificación de víctimas. Las autoridades dijeron que el asunto subraya las amenazas transfronterizas en evolución planteadas por el fraude en línea a gran escala, el papel de los servicios de activos virtuales en el blanqueo y la necesidad de cooperación entre jurisdicciones para posibilitar procesamientos y la recuperación de activos.