Los medios estatales chinos dijeron que 11 acusados vinculados a operaciones transnacionales de estafa y juego con base en Myanmar fueron ejecutados tras fracasar sus apelaciones. Las autoridades describieron la acción como parte de una intensificación de la represión contra redes de "centros de estafa" a escala industrial que tenían como objetivo a víctimas en todo el mundo.

Los medios estatales chinos informaron el 29 de enero que 11 personas condenadas por dirigir operaciones transnacionales de estafa y juego con sede en Myanmar fueron ejecutadas después de que se rechazaran sus apelaciones. El tribunal encontró a los acusados culpables de múltiples delitos, incluyendo fraude a gran escala, detención ilegal y homicidio, y enmarcó las ejecuciones como un componente de una campaña de aplicación de la ley intensificada contra los industriales "centros de estafa". Según declaraciones oficiales, las operaciones empleaban técnicas coordinadas de ingeniería social, plataformas de inversión y de citas falsas y detención coercitiva para defraudar a víctimas en diferentes jurisdicciones. El anuncio sigue a una presión regional más amplia y a varias investigaciones internacionales sobre centros de estafa en el sudeste asiático, y subraya el mensaje público de China sobre penas severas para el fraude organizado que provoca daños transfronterizos. Defensores de los derechos humanos y juristas han señalado que la rapidez y la severidad de las sentencias suscitan preocupación, mientras que las autoridades enfatizan el efecto disuasorio y la necesidad de cooperación multinacional para desmantelar las redes detrás del crimen financiero transnacional.