Los fiscales aseguran que Gavril Sandu se sumó a una conspiración de fraude bancario basada en “vishing”, obteniendo mediante la intrusión de sistemas VOIP los datos de tarjetas de débito y el PIN de las víctimas. Según el escrito de acusación, la información robada se habría utilizado para fabricar tarjetas de débito obtenidas fraudulentamente.

Los fiscales federales del Distrito Oeste de Carolina del Norte alegan que Gavril Sandu participó en un esquema internacional de “vishing” orientado a comprometer las credenciales de pago de clientes bancarios. El caso se origina en actividades vinculadas a la intrusión de sistemas VOIP, donde la acusación sostiene que Sandu empleó un script y técnicas asociadas para obtener la información de tarjeta de débito y el PIN de las víctimas. De acuerdo con el escrito de acusación, esos datos se usaron después para fabricar y desplegar tarjetas de débito obtenidas de forma fraudulenta. La teoría de la acusación es que la operación de fraude telefónico operó a gran escala contra clientes de instituciones financieras, con los atacantes suplantando procesos que presionaban a las víctimas para que revelaran información sensible de pago. Como parte de la conspiración presuntamente acordada, una vez que los atacantes contaron con las tarjetas y los PIN, los instrumentos de pago fraudulentos podían emplearse para mover dinero mediante transacciones no autorizadas. Sandu fue presentado ante el tribunal tras su extradición desde Rumanía, lo que subraya que el fraude alegado dependía del acceso cibernético transfronterizo y de la coordinación operativa. El anuncio del Departamento de Justicia enmarca el asunto como un caso de fraude bancario centrado en el phishing por voz y el robo de credenciales.