La Oficina de Servicios de Tecnología de la Información (ITS) del estado de Nueva York ofrece una guía pensada para consumidores sobre el funcionamiento de los fraudes con IA, con especial atención a la suplantación. El material destaca patrones habituales de manipulación —especialmente la urgencia y la presión— e insta a dejar de responder cuando aparezcan señales de alerta.

La Oficina de Servicios de Tecnología de la Información (ITS) del estado de Nueva York publicó una orientación destinada a ayudar al público a comprender los fraudes con IA y a reconocer las tácticas que emplean los estafadores. La guía explica que cada vez más delincuentes se apoyan en contenidos generados por IA para suplantar a personas y organizaciones reales, combinando un lenguaje creíble con interacciones de alta presión para reducir el tiempo disponible para verificar la información. En lugar de centrarse únicamente en términos técnicos, la página pone el foco en las señales del “flujo” del engaño: cómo suelen escalar los mensajes y qué comportamientos deben hacer sospechar. Según el documento, los atacantes pueden empezar con comunicaciones que imitan voces o identidades conocidas, y luego intensificar el intento mediante la creación de urgencia, el empuje hacia una acción concreta y el uso de conversaciones persuasivas para sortear la desconfianza. También señala que la suplantación impulsada por IA puede aparecer en canales comunes como redes sociales y plataformas de mensajería. Como defensa, la ITS recomienda un enfoque directo: tratar las interacciones inesperadas o sospechosas como no confiables hasta confirmarlas por vías independientes, evitar hacer clic en enlaces o compartir información sensible, y desconectarse cuando el patrón incluya presión, suplantación o solicitudes poco claras para actuar. Al traducir la mecánica del fraude con IA a conductas observables, la guía busca que las personas puedan aplicar comprobaciones prácticas en situaciones reales, incluso si no siguen con frecuencia las noticias de ciberseguridad.