La policía de Perry afirma que unos estafadores que se hicieron pasar por funcionarios del Gobierno y agentes del orden presionaron a una mujer para que retirara efectivo, comprara criptomonedas y realizara otros pagos. Los investigadores identificaron a dos residentes de Macon presuntamente implicados y recuperaron una parte no especificada del dinero.

La policía de Perry, Georgia, afirma que una mujer perdió aproximadamente $70.000 después de que unos estafadores se hicieran pasar por funcionarios del Gobierno y agentes del orden. Según las denuncias, quienes la llamaron la amenazaron con arrestarla y le indicaron que retirara efectivo, comprara criptomonedas y realizara otros pagos. Las tácticas denunciadas combinan la intimidación con instrucciones para transferir dinero por vías que pueden ser difíciles de revertir, entre ellas las criptomonedas. Según el informe, los investigadores identificaron a dos residentes de Macon presuntamente implicados y recuperaron una parte no especificada del dinero. La información disponible no indica cuánto se recuperó, cuáles fueron los métodos de pago exactos —más allá de las criptomonedas y otros pagos— ni la identidad de los sospechosos. Las acusaciones de las autoridades no deben considerarse una declaración de culpabilidad. El caso ilustra una señal de alerta habitual: las agencias legítimas del Gobierno no exigen que las personas envíen criptomonedas ni sigan instrucciones urgentes de pago de personas que las llaman sin haberlo solicitado para evitar un arresto. Quien reciba una amenaza de este tipo debe comunicarse por su cuenta con la agencia correspondiente mediante un número oficial y verificado, y evitar transferir dinero siguiendo las indicaciones de quien llama. The Central Georgian informó del incidente el 1 de octubre de 2026.