Los observadores y los informes documentaron vídeos y publicaciones en redes sociales que mostraban a cientos y posiblemente miles saliendo de supuestos complejos de estafa en varias provincias de Camboya. Amnistía y otros grupos describieron los intentos de fuga y las liberaciones como parte de una agitación regional más amplia en el ecosistema de estafas de romance/inversión en criptomonedas.

Monitores independientes, grupos de derechos y reportes internacionales documentaron lo que parecen ser salidas masivas de supuestos complejos de estafa en varias provincias camboyanas en semanas recientes. Videos y publicaciones en redes acumulados por Amnistía Internacional y otros observadores muestran grupos de personas alejándose de complejos, aglomeraciones improvisadas fuera de instalaciones y movimientos coordinados que los vigilantes de derechos interpretan como intentos de escape o liberaciones iniciadas por los operadores tras la presión de las fuerzas del orden. Las autoridades camboyanas enmarcaron los movimientos como resultado de operaciones dirigidas a “eliminar” centros de fraude en línea a gran escala; diplomáticos informan de una intensa actividad de cumplimiento, incluidas detenciones, inspecciones y presión sobre los operadores de los complejos. Analistas advierten que el éxodo puede indicar que las redes se están fragmentando, reubicando o adoptando nuevas modalidades en lugar de ser completamente desmanteladas, y subrayan las necesidades humanitarias y de protección inmediatas de quienes huyen, muchos de los cuales pueden ser víctimas de trata o coerción. Los acontecimientos han atraído la atención regional porque los complejos estuvieron implicados en el más amplio ecosistema global de estafa romántica y de inversión en criptomonedas conocido como “pig‑butchering”, lo que ha provocado llamados a investigaciones transfronterizas coordinadas y a mecanismos de repatriación y apoyo a las víctimas.