El Departamento de Justicia informó que Zamar McPherson, de Boynton Beach (Florida), se declaró culpable de conspirar para cometer fraude bancario y de transferencias, además de fraude por transferencias. La acusación describe su conducta como un esquema de compromiso por correo electrónico empresarial (BEC).

Un comunicado del DOJ del Distrito Oeste de Virginia señala que Zamar McPherson, residente de Boynton Beach, Florida, se declaró culpable en un tribunal federal por su papel en un fraude por correo electrónico empresarial. Los fiscales lo imputaron por conspiración para cometer fraude bancario y de transferencias, así como por fraude por transferencias. Los esquemas BEC suelen apoyarse en la suplantación: los estafadores se hacen pasar por ejecutivos, proveedores o contactos de confianza para inducir a los empleados a enviar dinero o información sensible. La parte de “wire fraud” refleja que, una vez que las víctimas son manipuladas, se pueden solicitar o mover fondos mediante transferencias electrónicas, con frecuencia en comunicaciones urgentes diseñadas para impedir la verificación. Al encuadrar el caso como un BEC, el DOJ destaca que estos fraudes pueden dirigirse a empresas en lugar de consumidores individuales, aunque el impacto posterior puede ser relevante para las organizaciones y sus socios. En asuntos de este tipo, la Fiscalía suele centrarse en las comunicaciones fraudulentas y en las transferencias resultantes que generan pérdidas. La declaración de culpabilidad indica la postura del gobierno de que McPherson tuvo un rol en la coordinación de la ejecución del esquema, incluyendo acciones vinculadas a un fraude relacionado con bancos y a transferencias electrónicas interestatales. El caso subraya la persistente ofensiva federal contra el fraude BEC y la importancia de contar con controles de verificación para solicitudes de pago y de envíos por cable.