A principios de enero, las autoridades camboyanas arrestaron y extraditaron a Chen Zhi, fundador de Prince Group y acusado por las autoridades de EE. UU. y el Reino Unido de dirigir extensas operaciones de centros de estafa y fraude criptográfico. La acción, incluidas las incautaciones reportadas de una cantidad sustancial de bitcoin, sigue siendo una de las medidas de las fuerzas del orden a nivel mundial de mayor repercusión contra redes organizadas de estafas criptográficas y de romance/inversión.

Informes del 7–8 de enero detallan la detención por parte de las autoridades camboyanas y la extradición de Chen Zhi, el presunto fundador del Prince Group, una red acusada por fiscales internacionales de operar centros de estafa a gran escala y esquemas de fraude en criptomonedas que defraudaron a víctimas en todo el mundo. La cobertura mediática y las declaraciones oficiales indicaron que los fiscales estadounidenses habían identificado y confiscado tenencias significativas de bitcoin vinculadas a la red, y que la extradición a China siguió a esfuerzos coordinados de inteligencia y aplicación de la ley por parte de varios países. El caso de Chen Zhi es ampliamente visto como un desarrollo clave en los esfuerzos globales por desmantelar las estafas transnacionales de “pig‑butchering” que combinan romance, plataformas de inversión falsas y canales cripto para blanquear los ingresos. Los investigadores dicen que la red usó un reclutamiento sofisticado, sitios de negociación fraudulentos y conversiones cripto en capas para mover y ocultar fondos. La detención ha ido seguida de una cascada de acciones de aplicación, operaciones de decomiso de activos y procesamientos en varias jurisdicciones, y continúa moldeando las estrategias multinacionales para rastrear y congelar los flujos cripto ilícitos y para desarticular las estructuras organizativas detrás de grandes empresas de estafa.