Las autoridades camboyanas arrestaron a Chen Zhi, presidente de Prince Holding Group, y lo extraditaron a China después de que acusaciones presentadas en EE. UU. afirmaran que dirigía una estafa criptográfica “pig‑butchering” de miles de millones de dólares. Los fiscales estadounidenses habían hecho públicas las acusaciones relacionadas y las acciones de incautación de activos vinculadas a complejos de estafa transnacionales y a acusaciones de trabajo forzado.

El arresto en Camboya y la extradición acelerada de Chen Zhi, un multimillonario presidente de Prince Holding Group, marcan un avance importante en la persecución transnacional del fraude criptográfico. Según las autoridades y documentos presentados en EE. UU., Chen está acusado de orquestar una vasta estafa en línea de “pig‑butchering” que sistemáticamente entablaba amistad con las víctimas y las defraudaba, convirtiendo los ingresos en criptomonedas y empleando complejos de estafa con características de trabajo forzado. Las imputaciones del Departamento de Justicia de EE. UU. y las acciones paralelas de incautación de activos que se hicieron públicas anteriormente alegaban ingresos multimillonarios y describían complejos esquemas de movimiento de dinero transfronterizos. Funcionarios camboyanos coordinaron el arresto y la transferencia a la custodia china en medio de solicitudes y compromisos diplomáticos, lo que refleja una creciente cooperación internacional en casos de fraude criptográfico. El caso subraya la creciente capacidad de las fuerzas del orden para rastrear flujos en la cadena de bloques, identificar estructuras beneficiarias y perseguir tanto cargos penales como la pérdida de activos a través de jurisdicciones. Los fiscales señalaron acciones adicionales contra entidades y billeteras asociadas, y el asunto plantea interrogantes sobre la gobernanza corporativa, la cooperación investigativa transfronteriza y la reparación para las víctimas en múltiples países.