Daren Li fue condenado a la pena máxima legal de 20 años tras admitir su participación en una conspiración de inversión en criptomonedas que defraudó por unos $73,6 millones. La Fiscalía informó que los co‑conspiradores emplearon redes sociales, aplicaciones de citas y plataformas de trading falsas operadas desde centros de estafa con base en Camboya, y blanquearon fondos mediante empresas pantalla en EE. UU.

Un tribunal federal impuso una condena de 20 años de prisión a Daren Li después de que reconociera su papel en una conspiración internacional de inversión en criptomonedas que se apropió de aproximadamente $73,6 millones de víctimas. Los fiscales describieron una operación que combinaba ingeniería social de tipo romántico, plataformas de trading falsas y mensajes persistentes a través de redes sociales y aplicaciones de citas para ganarse la confianza de las víctimas y persuadirlas de transferir activos digitales. El Departamento de Justicia subrayó que Li formaba parte de una red más amplia cuyos operadores y facilitadores estaban ubicados en centros de estafa del sudeste asiático, incluida infraestructura en Camboya, y que los beneficios se canalizaban mediante empresas pantalla estadounidenses y otros mecanismos de lavado para ocultar su origen. La imposición de la pena máxima estatutaria pretende disuadir el abuso sofisticado de las vías cripto y enviar un mensaje de que los esquemas criminales transfronterizos que explotan tecnologías emergentes recibirán sanciones severas. Además, las autoridades utilizaron el caso para demostrar técnicas investigativas destinadas a atribuir transferencias en blockchain a actores que operan desde jurisdicciones opacas y para coordinar acciones de incautación y decomiso destinadas a desmantelar la infraestructura restante que sustenta estas estafas.