El Departamento de Justicia (DOJ) informó los resultados de su “Disruption Week”, centrada en infraestructura de fraude con apoyo cibernético y en el lavado de criptomonedas utilizado para defraudar a estadounidenses. La colaboración con el sector privado permitió inmovilizar más de 3,8 millones de dólares en cripto relacionados con ganancias provenientes de fondos robados.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) señaló que su Scam Center Strike Force coordinó una “Disruption Week” orientada a esquemas impulsados por ciberataques e infraestructura de lavado de criptomonedas empleada por actores de crimen organizado transnacional. Según el DOJ, la cooperación con la industria privada contribuyó a interrumpir las plataformas y los puntos de acceso a cuentas que los estafadores usaban para operar. De forma clave, ese intercambio de información también habilitó acciones sobre criptomonedas vinculadas al flujo de ganancias ilícitas. El DOJ indicó que el compartir datos permitió que empresas del sector privado congelaran más de 3,8 millones de dólares en criptomonedas conectadas con el lavado de fondos robados. La agencia enmarcó el esfuerzo como parte de una estrategia continua para combatir estafas de fraude en cripto y los sistemas que las sostienen, incluyendo cuentas comprometidas utilizadas para iniciar y mantener la actividad fraudulenta. Además, la nota del DOJ subraya que la disrupción alcanzó tácticas empleadas en intentos de toma de cuentas en redes sociales y por correo electrónico, que con frecuencia funcionan como la “cara” de operaciones que luego evolucionan hacia fases de pagos e intercambio de criptomonedas. Aunque el comunicado se centra en resultados operativos y no en acusados específicos, destaca cómo los controles y la coordinación entre autoridades y el sector privado pueden interrumpir tanto la capa de comunicaciones como la capa de movimiento de dinero en el fraude ciber-cripto.