El Banco Central Europeo informó que el fraude en pagos en todo el Área Económica Europea aumentó a €4.200 millones en 2024, frente a €3.500 millones en 2023, a medida que los defraudadores adaptan sus tácticas. El BCE destacó que la autenticación reforzada de clientes sigue siendo un disuasivo eficaz, pero pidió estrategias antifraude actualizadas para hacer frente a los métodos en evolución.

Los datos publicados por el Banco Central Europeo muestran que el fraude en los pagos en el Área Económica Europea aumentó a €4,2 mil millones en 2024, marcando un incremento interanual significativo desde €3,5 mil millones en 2023 y suscitando preocupación entre los reguladores y las instituciones financieras. El análisis del BCE indica que los defraudadores están evolucionando sus tácticas, incluyendo una mayor manipulación de los pagadores y el uso de ingeniería social y técnicas de toma de control de cuentas, incluso cuando las defensas técnicas mejoran. El informe subraya que los mecanismos de autenticación sólida del cliente continúan siendo una línea clave de defensa y se asocian con tasas de fraude más bajas donde se implementan de forma robusta, pero también advierte que los patrones de fraude cambian rápidamente y requieren una adaptación continua de los marcos de detección, autenticación y prevención del fraude. Se insta a los reguladores y bancos a invertir en autenticación basada en riesgos actualizada, monitorización de transacciones en tiempo real, educación del consumidor sobre la ingeniería social y cooperación transfronteriza para rastrear flujos ilícitos. La conclusión del BCE apunta a la necesidad de medidas armonizadas, intercambio de información e innovación en herramientas antifraude para mitigar tanto las amenazas existentes como las emergentes a los sistemas de pago en toda el AEE.