Patrick James, fundador del proveedor de repuestos First Brands, se declaró no culpable ante una acusación de nueve cargos que imputaba un plan de ocho años para defraudar a prestamistas mediante la pignoración doble y triple de garantías, la falsificación de facturas y la ocultación de deudas. Los fiscales en Manhattan describieron cargos de fraude bancario, fraude electrónico y lavado de dinero vinculados al colapso de la empresa.

En una acusación federal en Manhattan presentada el 4 de febrero, los fiscales alegan que Patrick James participó en un esquema de ocho años para defraudar a prestamistas y ocultar la verdadera situación financiera de First Brands, un proveedor en el sector de autopartes. La denuncia acusa a James de prometer doble y triple el mismo colateral a varios bancos, fabricar o inflar facturas para crear la apariencia de cuentas por cobrar y ocultar deudas pendientes mediante transacciones simuladas y arreglos fuera de los libros. Los cargos incluyen fraude bancario, fraude electrónico y delitos de lavado de dinero que, según los fiscales, explican cómo se indujo a las instituciones prestamistas a proporcionar financiamiento basándose en declaraciones materialmente falsas. Se dice que la conducta alegada precedió al colapso de la empresa, dejando una exposición significativa de los acreedores y provocando posibles acciones civiles de recuperación junto a la causa penal. James se declaró no culpable y se espera que impugne las pruebas de la fiscalía, que, según los fiscales, incluirán registros financieros, documentos de préstamos y comunicaciones con los prestamistas. El caso subraya el mayor énfasis en la aplicación de la ley sobre fraudes sofisticados en finanzas corporativas que pueden causar pérdidas generalizadas a los acreedores y complejas investigaciones de contabilidad forense.