Informes y declaraciones de las fuerzas del orden describen a Cryptomixer como un centro de larga trayectoria que procesó aproximadamente 1.300 millones de euros desde 2016 en el marco del operativo denominado Operation Olympia. Los analistas dicen que los registros de transacciones incautados podrían identificar a los usuarios y generar inteligencia para perseguir a los actores del ransomware y los flujos de dinero de la darknet.

La aplicación de la ley y la investigación periodística caracterizan la incautación transfronteriza de Cryptomixer como parte de la Operación Olympia, una pesquisa que sigue años de cierres de mezcladores en toda Europa. Las autoridades estiman que el servicio procesó aproximadamente 1.300 millones de euros en criptomonedas desde 2016 al ofuscar flujos de transacciones y proporcionar salidas por capas que dificultaban el rastreo de los ingresos. El objetivo declarado de la Operación Olympia era doble: interrumpir los flujos de blanqueo activos y capturar registros de transacciones y metadatos que puedan revelar enlaces entre monederos, embudos de clientes y relaciones entre los operadores de mezcla y los mercados criminales. Los analistas señalan que los conjuntos de datos históricos de transacciones obtenidos en las incautaciones pueden ser extremadamente valiosos cuando se correlacionan con analíticas de cadena de bloques e informes de víctimas, lo que potencialmente permite atribuir monedas a pagos de ransomware, ventas en la darknet y otros delitos. Si bien eliminar un servicio de mezcla establecido reduce la infraestructura disponible para el blanqueo, los expertos advierten que los operadores se adaptan con rapidez, y que será necesaria una cooperación internacional sostenida y investigaciones de seguimiento focalizadas para convertir los datos forenses en detenciones y recuperaciones de activos.