Un residente de Tonawanda, Nueva York, recibió una alerta falsa de “seguridad” de Microsoft que le indicaba llamar a estafadores que se hacían pasar por la empresa. La llamada se desvió hacia un supuesto contacto de una “división de fraude cibernético” vinculado a su banco, mientras los delincuentes intentaban una transacción fraudulenta de aproximadamente 22.000 dólares.

El Departamento de Justicia (DOJ) informó que un residente de Tonawanda, Nueva York, fue blanco de un flujo de “soporte técnico” basado en la suplantación de identidad. Según el comunicado, la víctima recibió una alerta fraudulenta presentada falsamente como un aviso de seguridad de Microsoft. En lugar de comunicarse directamente con Microsoft, siguió las instrucciones y llamó al número que aparecía en el mensaje. Una vez contactados, los estafadores se hicieron pasar por personal de “seguridad” de Microsoft y llevaron a la víctima a pasos adicionales destinados a reforzar la credibilidad del engaño. Después, los presuntos delincuentes la trasladaron a un interlocutor presentado como la “división de fraude cibernético” asociada al banco de la víctima. En el transcurso del esquema, los fiscales alegan que intentaron mover o comprometer fondos vinculados a una supuesta transacción de alrededor de 22.000 dólares. El caso subraya cómo este tipo de estafas combina un branding verosímil (como Microsoft) con ingeniería social por teléfono y un lenguaje que imita el de los bancos para empujar a las víctimas hacia pagos fraudulentos o acciones sobre cuentas. El documento de acusación destaca que las alertas de suplantación pueden funcionar como puerta de entrada al fraude telefónico y, a partir de ahí, facilitar robos posteriores mediante guiones de “soporte” de instituciones financieras.