Un gran jurado federal acusó a dos empresarios inmobiliarios, a su empresa y a empleados de títulos/cierres en Cincinnati por un presunto esquema que obtuvo fraudulentamente más de 50 millones de dólares en préstamos. Los fiscales dicen que los acusados hipotecaron doblemente propiedades y utilizaron cierres y solicitudes de préstamo falsos para defraudar a prestamistas e inversores.

Un gran jurado federal en el Distrito Sur de Ohio presentó imputaciones que acusan a dos operadores inmobiliarios, su empresa de inversiones y empleados de un servicio de cierre y de títulos en relación con una presunta conspiración de fraude bancario de varios años que supera los 50 millones de dólares. Según los fiscales, los acusados orquestaron esquemas que comprometieron las propiedades como garantía en más de un préstamo (doble pignoración), ocultaron gravámenes existentes y falsificaron documentos durante los cierres para obtener préstamos y capital de inversores. La acusación detalla el supuesto uso de solicitudes de préstamo falsas, cierres simulados y declaraciones falsas a prestamistas e inversores que posibilitaron la transferencia ilícita de fondos hipotecarios. Las autoridades buscan la confiscación de activos y recursos civiles junto con los cargos penales, y los investigadores dicen que el caso refleja la sofisticada mezcla de transacciones inmobiliarias convencionales con prácticas engañosas para monetizar carteras de propiedades. Los fiscales destacaron la coordinación con instituciones financieras y compañías de seguro de títulos para anular préstamos obtenidos fraudulentamente e identificar a las víctimas. La acusación forma parte de una mayor atención de la aplicación de la ley sobre el fraude hipotecario e inmobiliario que puede socavar la integridad del mercado y la confianza de los prestamistas.