La oficina del sheriff del condado Banks, en Georgia, advirtió a los residentes sobre estafadores que utilizan una supuesta “orden” emitida por un tribunal federal para presionar con un pago. La falsa historia afirma que el arresto es inminente y empuja a las víctimas a pagar para evitar consecuencias.

La Oficina del Sheriff del condado Banks, en Georgia, emitió un aviso tras reportes de una estafa de órdenes de arresto que imita procesos de un tribunal federal. En el engaño, los llamados aseguran que la persona tiene una orden activa y que podría ser detenida. Los estafadores emplean el prestigio que sugiere la frase “tribunal federal” para intensificar la urgencia y el miedo, solicitando un pago inmediato para supuestamente detener el arresto o “resolver” el caso. Este tipo de esquemas suele seguir un patrón reconocible: primero intentan dar apariencia de legitimidad con terminología oficial, luego incrementan la presión con mensajes como “debe actuar ahora” y finalmente dirigen a las víctimas a pagar mediante métodos difíciles de rastrear. En muchas variantes de suplantación, el pago se presenta como una multa, una fianza, una tarifa de tramitación o un costo de cumplimiento. Tras recibir el dinero, los estafadores pueden continuar contactando a la víctima o pasar a robo de identidad solicitando información sensible. Como medida de seguridad, la advertencia subraya desconfiar cuando alguien afirma que se iniciarán acciones legales y exige el pago de inmediato. Los procesos legítimos de aplicación de la ley, en general, no requieren que las víctimas paguen a estafadores para evitar un arresto durante una llamada telefónica. Si reciben este tipo de contacto, los residentes deben evitar compartir datos personales o financieros, verificar cualquier alegación a través de canales oficiales del tribunal o de las autoridades, y reportar las comunicaciones sospechosas a la oficina del sheriff.