La FTC informó que un juez federal declaró en desacato civil a Cliq Inc. (antes Cardflex) y a sus responsables, imponiéndoles 6,5 millones de dólares en sanciones. El tribunal concluyó que la empresa vulneró una orden judicial de 2015 destinada a frenar el fraude al procesar transacciones para comercios de alto riesgo y al no cumplir requisitos de suscripción y de investigación.

La FTC indicó que un juez federal declaró a Cliq Inc. (antes Cardflex) y a sus operadores en desacato civil por infringir una orden judicial vinculada a la FTC de 2015, creada para detener el fraude contra consumidores. Según el fallo, el tribunal impuso 6,5 millones de dólares en sanciones y la propia FTC relacionó el desacato con prácticas de procesamiento de pagos que habrían facilitado la actividad de estafas. La acusación de la FTC sostiene que la empresa siguió procesando transacciones para comercios de alto riesgo de manera incompatible con los controles exigidos. En particular, la FTC afirmó que los demandados no realizaron la suscripción y las investigaciones que la orden de 2015 requería antes de permitir la actividad de los comercios. El alcance de la decisión es relevante porque, en la práctica, las empresas intermediarias de procesamiento de pagos pueden funcionar como “multiplicadores” del fraude: cuando los pagos pasan por canales que aparentan cumplimiento, los estafadores pueden escalar sus operaciones mientras las barreras de detección de fraude se debilitan o se evaden. Además, el hallazgo de desacato subraya que las compañías de infraestructura—la llamada “plomería” del sistema—no quedan automáticamente al margen de la responsabilidad cuando ignoran salvaguardas ordenadas por un tribunal. El caso también refleja una prioridad sostenida en la aplicación de la normativa: verificar que los requisitos de suscripción, supervisión del riesgo y revisión de comercios se implementen de forma efectiva, y no solo se prometan. Para los consumidores, este tipo de acciones puede traducirse en menos pagos exitosos de estafas y en un escrutinio mayor sobre transacciones de alto riesgo y los perfiles de los comercios involucrados.