El Departamento de Justicia de EE. UU. acusa a Natacha Lezcano y a su hijo Daniel Romero de aprovechar la información personal de una víctima de edad avanzada para abrir tarjetas de crédito fraudulentas y mover dinero sin autorización. Los fiscales señalan que Romero se hizo pasar por la víctima para comunicarse con entidades financieras, mientras Lezcano enfrenta cargos relacionados.

El Departamento de Justicia de EE. UU. (USAO, Distrito Sur de Florida) informó que Natacha Lezcano y su hijo Daniel Romero enfrentan cargos federales vinculados a robo de identidad y fraude financiero contra una víctima de edad avanzada. Según la acusación, el grupo habría entrado en la vida de la víctima como una familia que brindaba cuidados y, después, habría explotado la información de identificación personal para realizar actividades financieras ilícitas. De acuerdo con el escrito presentado por el DOJ, el plan incluyó la apertura de tarjetas de crédito falsas, compras no autorizadas e iniciar transferencias electrónicas también sin permiso. Los fiscales sostienen que Romero, en particular, se hizo pasar por la víctima en comunicaciones con instituciones financieras, utilizando la identidad que supuestamente correspondía a la persona afectada para facilitar o justificar transacciones y dificultar su detección. El comunicado también señala que Lezcano está acusada de encubrimiento (misprision) en relación con el esquema alegado. El caso subraya un patrón frecuente en delitos de robo de identidad: cuando los responsables logran acceso a través de labores de cuidado o una relación cercana, pueden usar ese contacto para obtener información personal y luego aprovecharla en sistemas bancarios y de crédito. Las alegaciones del DOJ muestran que la suplantación no solo se emplea al momento de abrir cuentas, sino también durante interacciones con bancos y emisores de tarjetas para sostener la actividad fraudulenta.