Funcionarios del condado de Clay informan que estafadores usaron llamadas de suplantación de identidad para obligar a 156 residentes a convertir efectivo en cajeros automáticos de Bitcoin, resultando en la pérdida de aproximadamente 3 millones de dólares en dos años. La historia explica por qué las transacciones en cripto‑cajeros son efectivamente irreversibles y cómo se emplean la presión in situ y los códigos QR.

Las autoridades del Condado de Clay, Misuri, revelaron que una campaña de estafas coordinada coaccionó a 156 residentes para convertir efectivo en criptomonedas en cajeros automáticos de Bitcoin, ocasionando aproximadamente 3 millones de dólares en pérdidas reportadas durante un periodo de dos años. Los estafadores se hicieron pasar por funcionarios con órdenes falsas, notificaciones de comparecencia como jurado u otras reclamaciones urgentes para crear pánico y obligar a las víctimas a acudir a cajeros y completar compras de cripto. Los perpetradores a menudo guiaban a las víctimas para escanear códigos QR maliciosos o introducir direcciones de billetera mientras mantenían la presión en el lugar, haciendo que las transacciones fueran efectivamente irreversibles una vez retransmitidas a las redes blockchain. El artículo describe las barreras técnicas y prácticas para la recuperación: las transferencias de cripto no pueden deshacerse, los intermediarios pueden no cooperar o estar fuera de jurisdicción, y los fondos se mezclan rápidamente mediante mezcladores o se envían a casas de cambio en el extranjero. Funcionarios locales y defensores del consumidor piden una mayor supervisión de los quioscos de cripto, comprobaciones de identidad obligatorias y límites en las transacciones, mientras que algunos municipios y proveedores de servicios consideran prohibiciones o controles más estrictos para frenar el fraude facilitado por cajeros automáticos. Las fuerzas del orden continúan investigando y advierten a los consumidores que traten las llamadas amenazantes no solicitadas como estafas.